¿Por qué fascina tanto el Monte Saint-Michel? Esta es la pregunta que buscábamos responder, Diego y yo, al viajar a Normandía. Hacía tiempo que queríamos ir para observar las potentes mareas que desnudan esta mítica bahía, así que pensamos que nada de visitar el islote con prisas. Reservamos una excursión con marea baja con un guía experimentado y no nos arrepentimos. Sin lugar a dudas, fue la experiencia más emocionante de nuestro viaje por tierras normandas.  

¡De ruta por la bahía del Monte Saint-Michel! 

Si, como nosotros, quieres cruzar la bahía andando, ¡no te lances a la aventura sin más! No olvides que la bahía del Monte Saint-Michel es el escenario de las mareas más grandes de Europa. Pasear con marea baja requiere el acompañamiento de un guía que sabe por dónde debes ir.  

Durante la Edad Media, el Monte Saint-Michel formaba parte de los principales lugares de peregrinación religiosa, como Roma o Santiago de Compostela. Hoy en día, somos muchos los que nos acercamos hasta allí porque queremos atravesar la bahía. La comunión con la naturaleza ha superado, probablemente, la motivación mística, pero se mantiene la misma emoción, la indescriptible sensación de hacer algo único.

Más allá de un simple paseo por la playa, esta excursión te hace sentir muy pequeño, muy poca cosa. Andar descalzo por la arena, por el barro, por los ríos y sus pequeños brazos de agua para alcanzar lo que llaman “La Maravilla” te llena de una emoción especial. Durante el recorrido, alcanzamos la legendaria roca de Tombelaine, un lugar espectacular desde el que observar el Monte y que en ese momento solo se encuentra a 3 km. Un sendero permite acceder a la cumbre del islote y, desde ahí, nuestro guía aprovechó para contarnos todos los secretos de este ecosistema único que es la bahía del Monte Saint-Michel. Solo pueden acceder 15 personas a la vez, así que si tienes la suerte de viajar en fechas en las que el islote está accesible, ¡no te lo pierdas! 

Sé que me repito, pero atravesar la bahía del Monte Saint-Michel a pie fue la experiencia más emocionante de mi viaje por Normandía. Si te acercas al Monte Saint-Michel, ¡tienes que hacer sí o sí esta excursión de 2h30! Para mí, visitar el Monte Saint-Michel sin más, es como ir a Santiago sin hacer el Camino. Muy bonito, sí, ¡pero no es lo mismo!

Una travesía Clásica o insólita

También decirte que existen varias excursiones posibles. Desde la simple excursión clásica hasta el recorrido más insólito, como hacerlo a la puesta del sol o pasando por las arenas movedizas (sí, sí, ¡lo que oyes!). Cada guía sabrá proponerte la fórmula que mejor te convenga. No hay restricciones por cuestión de edad (o casi) para hacerlo, así que ¡anímate! 

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