Hay momentos en la vida en los que centrarse en uno mismo y escuchar su cuerpo se impone como una evidencia. Ya he oído hablar de marcha en plena conciencia. Tengo muchas ganas de iniciarme en la marcha afgana y nada menos que en la Bahía del Mont-Saint-Michel…  

Huir de la muchedumbre en pleno verano 

Me llamo Sylvie. Vivo en Evreux, en la provincia del Eure. En este momento, Patrick, mi marido, y yo, sentimos la necesidad de tomar un respiro, de conectarnos de nuevo con el presente.Estamos a primeros de agosto.Nos encanta el Mont-Saint-Michel, pero esta vez, preferimos huir de la muchedumbre. Vamos a quedarnos por la bahía. Nos costó un poco encontrar el Bec d’Andaine. Pero francamente, ¡perderse en el campo de la provincia de la Manche, es una maravilla… ! En ruta, delante del ecomuseo de la Bahía, en Vains Saint-Léonard, una furgo nos espera. Luke, un australiano, está al frente de este café ambulante. Propone infusiones y zumos de frutas producidas en los alrededores. Hablamos de su país y de Normandía. ¡Un chico encantador!

Llegando al Bec d’Andaine, uno se queda boquiabierto por esas grandes extensiones de arena y dunas. La figura vigilante del Mont-Saint-Michel parece estar muy cerca. Me quito los zapatos para andar por la arena mojada. Empiezo a hundirme ligeramente en el barro. Extraña sensación… Por supuesto, no me habría aventurado sola por la bahía. De hecho, en la entrada, los carteles nos advierten del peligro.

Una sesión de calentamiento suave 

En esta preciosa mañana de verano, Myriam nos dio cita en el parking de la playa de Dragey-Rothon. Nos acoge con una gran sonrisa. Su voz es tranquilizadora y acogedora. Myriam es sofróloga. El término de marcha afgana nos intriga. Myriam nos lo explica. Esta disciplina se inspira en las caravanas afganas que son capaces de efectuar marchas de más de 60 km al día durante decenas de días, gracias a una técnica de respiración sincronizada con sus pasos. Empezamos por una sesión de estiramientos. «No dudéis en bostezar, suspirar. ¡Sacudir vuestros brazos, relajar las tensiones como si escurrierais una lechuga!», aconseja Myriam. Seguimos con automasajes, fáciles de reproducir en casa o en la oficina. Con energía, nos frotamos la nariz, las orejas. Masajeamos la nuca con suavidad. Nos pellizcamos las cejas. Un pequeño masaje de la tripa «en el sentido de las agujas del reloj», insiste Myriam, y ya estamos listos para probar la marcha afgana

«¡Vuelvo a la vida!» 

«Al principio, vamos a practicar 5 minutos seguidos, y luego volver a un ritmo respiratorio natural. Y repetiremos. En efecto, el cuerpo debe habituarse a esta sobreoxigenación», nos explica Myriam. Y nos tranquiliza: «Menos para las personas que padecen problemas cardiacos o asma, no hay contraindicaciones médicas ». ¿Los beneficios de la marcha afgana? Permite ganar resistencia, concentración y tranquilizar tu mente. Pasamos a la práctica. Myriam nos aconseja mirar a lo lejos cuando uno anda, para no forzar la nuca. Durante 3 segundos, ando e inspiro. Durante 1 segundo, bloqueo mi respiración. A continuación, durante 3 segundos, expiro andando. Capto bastante rápidamente el concepto. A algunos de mis compañeros les cuesta un poco más coordinar su respiración con su marcha. No es tan evidente como parece. Cuando mi marcha se vuelve más natural, me relajo completamente. Que suerte tengo de encontrarme aquí, en este decorado espectacular… Me concentro en el ruido de las olas, y no despego los ojos del Mont-Saint-Michel que se ve a lo lejos. Acabamos con una sesión de relajación, tumbados en la playa, escuchando nuestro cuerpo. Y Patrick dice: «¡vuelvo a la vida!».

Después del esfuerzo de concentración, toca descansar 

Después de esta sesión de marcha afgana que nos sentó de maravilla, seguimos hablando alrededor de una buena mesa. Reservamos en el restaurante La Pause des Genêts. El parking está enfrente del Mont-Saint-Michel, a lo lejos. Vacas y terneros pastan tranquilamente en un campo, a nuestro lado. Hace súper bueno, vamos a poder comer en la terraza. El jardín privado es muy relajante. Los camareros son jóvenes y simpáticos. Los platos elaborados se basan en productos frescos y de temporada… ¡Está todo delicioso y no estoy exagerando! Esta jornada ha sido un paréntesis encantador, una burbuja de bienestar, de principio a fin. Es increíble lo bien que sienta volver a centrarse en la naturaleza, en su respiración, en el momento presente. De vuelta a casa, pondré en práctica la marcha afgana, especialmente cuando vaya al trabajo. Me acordaré, a menudo al acostarme, para dormirme, de este momento de relajación absoluta. 

© Danielle Dumas
Plat au restaurant - Marche Afghane - Expérience

El Monte saint-michel

Reconocido como patrimonio mundial de la UNESCO, el Monte Saint-Michel y su bahía están situados entre Granville y Cancale. Cada año, las mayores mareas de Europa invaden la bahía y rodean de agua el Monte Saint-Michel.

© Thomas Jouanneau

Datos prácticos

Cours de marche afghane – Arbre et étoile, Myriam Bierjon 
Reserva: arbre-etoile.artetbienetre@sfr.fr o  00 33 7 86 00 92 99

Fecha 2020

Clases impartidas a lo largo de todo el año.

Te aconsejamos el circuito que sale desde la playa de Dragey-Ronthon. El lugar es ideal para los ejercicios de relajación. El parking de la playa es gratuito.

TARIFaS 2020

Sesión de 2h : a partir de 125 € para 2 personas (Grupo máximo 6 personas) .

Sesión de media jornada (5h máximo) : a partir de 175 € para 2 personas (Grupo máximo 6 personas) .

Pago por transferencia.

Los datos prácticos comunicados están sujetos a modificaciones.

Myriam

Sofróloga

Myriam es sofróloga. En búsqueda de nuevas actividades relajantes, descubre la marcha afgana y sus virtudes. Cada año, guía, por la bahía del Monte Saint-Michel, a los que desean iniciarse a esta disciplina.

Visita nocturna del Jardín Agapanthe

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Del huerto al plato en el castillo de Miromesnil

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