Nuestra ruta a la búsqueda de los faros de Normandía emocionó a toda la familia, tanto a los adultos como a los chicos, que soñaban con alcanzar la cima de estos guardianes del mar. Los chicos no dejaban de preguntar: «¿Por qué algunos son más altos que otros? ¿Por qué no tienen la misma forma? ¿Cómo eligen los colores?» ¡Este tema iba a dar para mucho! Normandía posee algunos faros excepcionales que invitan a soñar y a viajar. Sigue nuestros pasos y descubre los faros normandos llenos de alma que hemos visitado y que ofrecen unas vistas impresionantes.

Más datos:

  • La entrada no es cara, prever dinero en efectivo.
  • Si hay mucho aire o tormenta, los visitantes pueden estar cerrados.
1.

El faro de Gatteville

Este faro está situado en el continente, a 2 km del bucólico puerto de Barfleur. Desde lo alto de sus 75 m., el faro de Gatteville es el 2º faro más alto de Francia y de Europa. ¡Aquí los niños se desfogan! 365 peldaños, como días tiene un año, y 52 ventanas, como las semanas del año. Para construir esta «vela de piedra» se necesitaron 11 000 bloques de granito. ¡Qué vistas al llegar arriba y que aire! «Mamá, ¡mira como vuelo!» decía Pablo corriendo alrededor de la linterna, con los brazos abiertos como un avión. Las vistas en 360° del Valle de Saire, el boscaje del Nord-Cotentin y las costas de la provincia del Calvados bien merecen el esfuerzo.

El faro de Gatteville
Faro de Gatteville © S. Fautré - CDT50

Datos prácticos

Visita de pago.
Apertura: de febrero a mediados de noviembre.

2.

El faro de Ouistreham

Un poco más modesto con sus 171 peldaños, el faro de Ouistreham es también un bonito ejemplo de arquitectura marítima, con su llamativo color rojo. Uno de nuestros amigos comentó: «Álvaro, ¿no te recuerda un poco al faro del Rompido que vimos en la provincia de Huelva, el verano pasado?». «¡Es verdad papá! ¡Tienen los mismos colores! » Disfrutamos mucho con las vistas inmejorables sobre Ouistreham Riva-Bella. Una vez arriba apreciamos las magníficas vistas sobre toda la costa de Nacre y la punta du Siège. La visita es libre o guiada, según tus ganas y el tiempo del que dispones.

El faro de Ouistreham
Faro de Ouistreham © Thierry Houyel

Datos prácticos

Visita pago.
Apertura: únicamente en julio y agosto.

3.

El faro de Fatouville Grestain

Cuando nos encontramos en lo alto del faro de Fatouville, nos quedamos impactados por las vistas, únicas, de las Marismas Vernier, el Estuario del Sena y el Puente de Normandía. Ana y Jean-François Durand, los afortunados propietarios, nos contaron con pasión la historia de este lugar mágico. Los chicos se quedaron embobados con el relato que estaban escuchando. Fue una visita muy emocionante para todos. Si te enamoras de este faro, que cumple 170 años en 2020, o si el ascenso de los 192 peldaños te ha agotado, ¡hasta puedes plantearte dormir allí con toda la familia!

El faro de Fatouville Grestain
Faro de Fatouville-Grestain © Patrick Forget

Datos prácticos

Visita gratuita
Apertura: desde abril hasta octubre, bajo reserva.

4.

El faro de Barfleur

Este pequeño faro de 1832 y de 7 metros de altura llama la atención por su forma cuadrada y su color blanco inmaculado. Si visitáis el pueblo con encanto de Barfleur no podéis dejar de acercaros a este pequeño faro. Este pequeño guardián del mar es una monada. No impresiona como los demás faros, pero ¡es tan bonito! Los niños no entendían porque era tan pequeño. ¡Qué risa! Acercándonos a este faro pudimos hacernos unos preciosos selfies con las casas de colores que aparecen a lo lejos.

El faro de Barfleur
Puerto de Barfleur © Olivier Magherini - Fotolia.com

Datos prácticos

No se puede visitar.

5.

El faro de Le Treport

El faro de Le Tréport es un pequeño faro blanco y verde de una altura de 14 metros que fue construido en 1844. Aunque no se pueda visitar, este bonito faro es una de las postales de este pueblo costero. «¡No habíamos visto faros verdes todavía!» dijo Pablo. Este pequeño faro está pegado a una playa, al final de un estrecho espigón. Al caminar, parece que nos adentramos en el mar. Fue un paseo muy agradable.

El faro de Le Treport
Le Tréport © Pierre Jeanson

Datos prácticos

No se puede visitar.

6.

El faro de Trouville sur Mer

Al final del embarcadero de Trouville-sur-mer, se encuentra el emblemático faro rojo destruido durante la Segunda Guerra mundial y reconstruido después. «¿Lo han destruido y vuelto a construir?» Se sorprendió Álvaro. Enfrente, podemos ver a su hermano menor, el faro verde. Son faros cuyo interior no se puede visitar, pero que al estar rodeados de un paisaje tranquilo al oeste de Trouville-sur-mer nos hacen olvidar todas las preocupaciones cotidianas. ¡Una maravilla!

El faro de Trouville sur Mer
Espigón de Trouville © Hassan Bensliman - Fotolia.com

Datos prácticos

No se puede visitar.

7.

El faro de Goury

Si estáis por el cabo de la Hague, no os perdáis el minúsculo puerto de Goury y su faro. La punta de La Hague está abrazada por el Raz Blanchard, corriente marina a la que le debemos un mar muy agitado durante las fuertes tempestades de invierno. Los niños se quedaron sorprendidos cuando les dije: «¿Sabéis, chicos, que estamos en la punta de la costa que más cerca está de Inglaterra?». ¡Las emociones abren el apetito! Y como nos gusta la creatividad en el plato, nos encantó el restaurante la Malle aux épices. Un poco más lejos, nos acercamos a Nez de Jobourg. Se trata del segundo lugar más visitado de la provincia de la Manche después del Monte Saint-Michel.

 

Datos prácticos

No se puede visitar.

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