A lo largo de un viaje por Normandía se suceden las buenas sorpresas. Durante nuestra ruta, hemos disfrutado del magnífico patrimonio religioso de la región, pero algunos lugares nos han llamado particularmente la atención. Monumentos insólitos como la iglesia de Saint-Joseph de Le Havre, la capilla de Saint-Adrien cerca de Rouen y la iglesia de Saint-Valery cerca de Dieppe te esperan si recorres las tierras normandas.

LA IGLESIA DE SAINT-JOSEPH EN LE HAVRE

Eglise St Joseph © Pierre Jeanson
Le Havre église Saint-Joseph
Eglise St Joseph

No se trata de un edificio que llama la atención cuando te paseas por las calles de Le Havre, ciudad reconocida como patrimonio mundial de la Unesco. Realizada después de la segunda Guerra Mundial, el hormigón domina su construcción y le proporciona un aspecto más bien frío. Sin embargo, al penetrar en el interior de la iglesia de Saint-Joseph, ¡la sorpresa es total! Tanto que decidimos sentarnos un rato. Al observar su estructura entendimos el ingenio puesto al servicio de este edificio por el arquitecto Auguste Perret. Su torre-linterna de 107 metros con sus 12768 cristales coloreados deja penetrar los rayos de luz en la nave. «¿Quién hubiera dicho que esta iglesia escondía tanta belleza?», comentó Carmen atrapada por el baile de colores. Un espectáculo emocionante en sí mismo que no te puedes perder cuando visitas Le Havre.

LA CAPILLA DE SAINT-ADRIEN EN BELBEUF

Cerca de Rouen, la capilla de Saint-Adrien impresiona cuando te acercas. Excavada en la roca y con su  techo de chamizo, su fachada de entramados de madera nos sumergió directamente en la Edad Media. Nos podemos imaginar la llegada de los peregrinos que venían a lo largo de los siglos  a pedir la protección del Santo frente a la peste, de los marineros que esperaban la ayuda divina durante la tempestad, así como de las jóvenes que querían encontrar un marido. Desde una calle peatonal accedimos a su interior. ¡Qué curiosa! La roca del acantilado invade su nave atravesada de vigas de madera. Fácil imaginarse la emoción de los peregrinos que entraban por primera vez en esta capilla prehistórica. ¡Nos pareció un lugar con mucho encanto!

LA IGLESIA DE SAINT-VALÉRY EN VaRENGEVILLE

La iglesia de Saint-Valery en Varengeville-sur-Mer lucinda-recouvrot
La iglesia de Saint-Valery en Varengeville-sur-Mer
La iglesia de Saint-Valery en Varengeville-sur-Mer

A pocos kilómetros de Dieppe, en lo alto de un acantilado y rodeada de bosques y jardines, se encuentra la bonita iglesia de Saint-Valery y su cementerio marinero. Al llegar, nos impresionaron las vistas al mar y la paz que se desprendía de este lugar escondido. El paisaje realmente excepcional que ofrece este escenario hace que merezca la pena acercarse hasta esta iglesia del siglo XII. En el interior se pueden admirar las notables vidrieras contemporáneas realizadas por el maestro vidriero Raoul Ubac y por Georges Braque. Este último, famoso escultor y pintor francés perteneciente a la corriente del cubismo, está enterrado junto con su mujer en el cementerio marinero que linda con la iglesia. «¿Cómo una iglesia tan pequeña puede esconder semejante tesoro? », dijo Carmen sorprendida. Al salir de la iglesia, descubrimos un pequeño sendero que baja a la playa que bordea el acantilado. ¡Un precioso y relajante lugar!

Los 7 faros más bellos de Normandía

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