¡Lo tenía claro! Giverny era una etapa imprescindible de nuestro viaje por Normandía. Este pequeño pueblo con encanto, de la provincia del Eure, es la cuna del Impresionismo. Sus calles y la naturaleza que le rodea inspiraron al maestro Monet que se instaló ahí atrayendo a numerosos artistas de su época. Al llegar, Diego y yo entendimos porque Giverny era tan especial. ¡Una postal bucólica llena de encanto!

Callejeando por Giverny

¡Parada imprescindible de nuestro viaje, Giverny nos encantó! Durante nuestro paseo, descubrimos casas con paredes de entramados de madera típicas de Normandía salpican el paisaje. Entre grandes campos normandos, hermosos árboles, casas de entramados de madera  y las flores, entendemos mejor porque Giverny fue una fuente de inspiración para Claude Monet.

El Museo des Impressionnismes

Para descubrir esta corriente artística, pensamos que sería una buena idea visitar el Museo des Impressionnismes. ¡Qué acertado! La visita dura menos de dos horas y ¡saldrás de ahí sabiéndolo todo sobre en Impresionismo!

¡Qué razón tenía Claude Monet instalándose en este rincón de Normandía! 

Entendemos por qué Giverny fue una fuente de inspiración para Claude Monet.

Descubriendo el día a día de Claude Monet

Después del Museo des Impressionnismes Giverny, tocaba descubrir el día a día del artista a través de la visita de su casa y de sus jardines. Una experiencia emocionante nos esperaba. Tenía razón Diego cuando decía: “Tengo la sensación, que va a aparecer en cualquier momento”.

Tenemos la impresión de entrar en la intimidad del artista y su familia.

Los Jardines de Claude Monet

Los Jardines de Claude Monet son espectaculares. Nos encantó pasear entre tantas flores. ¡Era como pasear por un cuadro del artista! El puente japonés y el jardín de agua que aparecen en las obras maestras del pintor están ahí. ¡Qué jardín más romántico! 

El paseo nos lleva hasta las famosas ninfeas de Monet… ¡Es como entrar en el universo del artista!

La Fundación Claude Monet (la casa del artista)

Después de visitar los jardines, nos dirigimos hacia la Fundación Claude Monet. Esta casa era la de Claude Monet, durante cuarenta años, hasta el final de su vida. En el interior, nos encontramos con numerosas reproducciones de las obras del artista y de sus amigos pintores. Los lienzos cubren las paredes de miles colores. ¡Qué maravilla! Me impresionó descubrir su casa, la gran cocina y las habitaciones. 

La iglesia de Sainte-Radegonde

Para terminar la visita de Giverny, nos fuimos a visitar la iglesia del pueblo. La iglesia de Sainte-Radegonde de Giverny es pequeña y encantadora. A su lado, se encuentra el cementerio en el que está enterrado Claude Monet. Nos contaron que durante su entierro, Georges Clémenceau quitó el lienzo negro que su ataúd, diciendo: « Nada de negro para Monet », una bonita frase para el fin de vida de un artista excepcional.

« NADA DE NEGRO PARA MONET », GEORGES CLÉMENCEAU

normandía impresionista

Los paisajes pintados por los impresionistas

Los paisajes pintados por los impresionistas

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