Con Alexis, Yann-Mathis, Astrid y Romane, nos apetecía compartir un buen rato entre amigos. ¿Qué mejor plan que apuntarnos a una clase de surf en Siouville, uno de los spots más bonitos de la región? Nos citamos en el Cotentin Surf Club. Con la ayuda de William, nuestro monitor, surfeamos nuestras primeras olas.

William, monitor de surf
William es un apasionado del surf. Gracias a sus consejos, podrás surfear tus primeras olas con tranquilidad y total seguridad.
La experiencia normanda al detalle
Alexis, Yann-Mathis, Astrid y Romane nos cuentan su experiencia
Preparativos antes de entrar en el agua
Son las 10:00 y llegamos al Cotentin Surf Club. Las condiciones son perfectas para una sesión de surf: mucho sol y algo de viento. Conocemos a Guillaume, el responsable del club, y después a William, que será nuestro monitor hoy. Se suman otros participantes. Tras algunas contorsiones para conseguir meternos en los trajes de neopreno, recogemos nuestras tablas. A lo lejos, algunos surfistas experimentados ya se deslizan sobre las olas ¡Qué ganas de reunirnos con ellos en el agua!

Algunas indicaciones antes de empezar
Después de bajar por el sendero entre las dunas que conduce a la playa, William nos explica las indicaciones básicas. Traza un semicírculo y pide a todos los participantes que coloquen la tabla delante de él. Como somos principiantes, William se toma el tiempo necesario para explicarnos las normas de seguridad y las técnicas para mantenernos sobre la tabla. En la arena ponemos en práctica sus consejos con varios intentos, unos con más éxito que otros. Una vez en el agua, nos recuerda cuál es el momento ideal para «empezar a remar y coger la ola».
Coger la primera ola



Después de la teoría, ¡toca pasar a la práctica! Los primeros intentos son algo titubeantes, pero poco a poco le vamos cogiendo el truco. Alexis es el primero en ponerse de pie… ¡antes de caer al agua unos instantes después! Gracias a los consejos de William, consigo mantenerme primero de rodillas y después de pie sobre la tabla. Eso sí, ¡es imposible evitar las caídas! No importa: nos echamos unas buenas risas y forman parte del aprendizaje. Volvemos a subirnos a las tablas y esperamos la siguiente ola, procurando no saltarnos la prioridad de paso. Las dudas del principio ya quedan lejos. Todo el grupo se lo está pasando tan bien que nadie quiere salir del agua. Después de 1 h 30 min de clase, volvemos a la arena, agotados por las olas pero encantados con la experiencia.


La recompensa
Después de devolver el material y dar las gracias a William y Guillaume por su acogida, ponemos rumbo a la heladería artesanal «Croquez-Moi», situada a pocos metros. Sentados en la arena, frente al mar, saboreamos tranquilamente nuestros helados. Un momento más que merecido para poner el broche final a nuestra primera sesión de surf. Tras comentarlo entre todos, hay algo que tenemos claro: nos marchamos con unas ganas enormes de repetir cuanto antes.
Información práctica
Un lugar único
Siouville-Hague
Situado en pleno sistema dunar de Biville, Siouville-Hague es conocido por sus playas de arena fina y la calidad de su spot de surf. Es un lugar ideal para iniciarse en las actividades náuticas y aprovechar para conocer la costa normanda.

Contacto
14 boulevard Deveaud 50340 SIOUVILLE-HAGUE
Mi itinerario
Fechas y tarifas
La información práctica indicada puede sufrir modificaciones.
Actividad sujeta a las condiciones meteorológicas.
Fechas 2026
Horarios de apertura
El centro abre todos los días de abril a noviembre.
De martes a sábado
De 10:00 a 12:30 y de 13:30 a 17:30
Abierto los domingos por la tarde en función de las condiciones del oleaje.
Tarifas 2026
Sesión de iniciación de 1 h 30 min: 40 €
Curso de 3 × 1 h 30 min: 100 €
Curso de 5 × 1 h 30 min: 150 €
Conviene saber
La tabla y el traje de neopreno están incluidos.
Hay que llevar bañador, toalla y ropa de abrigo para después de la sesión.
¿Le gustaría vivir la misma experiencia?
Prepárate para una clase de surf en Siouville, en el Cotentin.
Siouville-Hague
Desde 40 €
Abierto todos los días de abril a noviembre
Lo que más nos gustó
La extensa playa de arena fina de Siouville, probablemente una de las más bonitas de Normandía.