El Interior

Si el litoral es la parte más visitada, el campo normando con sus rubias llanuras, sus valles, sus bosques de hayas y de pinos es una fuente de paz y serenidad.

El País de Caux - el País de Bray - El Vexin Normando

El País de Bray se distingue por sus vergeles y sus ricos pastos juntos con los amplios zócalos calcáreos del País de Caux y del Vexin Normando que domina el mar y el río Sena. El río Epte, antiguamente frontera y defendido por numerosas fortificaciones, el río Bresle bordeado por los bosques de Lyons y de Eu, el río Béthune y una decena de otros ríos dibujaron en el calcáreo frescos surcos de verdura.

El País de Ouche

Más al sur, una red de aguas vivas que baja desde la antigua provincia del Perche cruza las mesetas. Vergeles y árboles se hacen cada vez más densos. El río Touques, el río Charentonne, el río Iton y otros más pasan por ahí. El Valle de Eure está jalonado de lugares pintorescos y de joyas arquitectónicas como Ivry la Bataille y su iglesia del siglo XV, Cocherel, Acquigny, Louviers y Pont de l'Arche donde las aguas del río se unen con las del Sena.

El Valle del Sena

Su curso sinuoso se alterna entre acantilados y suelos pedregosos, dejando al descubierto un valle más rico y más colorido (bosques de Bord-Louviers, Vernon, Roumare, Brotonne, etc.) que acaba en el mar.

Única vía de entrada durante siglos, el valle del Sena siempre fue un centro de vida económica, intelectual y religioso. Gracias a su rico pasado, sus lugares pintorescos y su deliciosa gastronomía, esta arteria vital que une París con el mar es una de las curiosidades turísticas más grandes de la región.

En el Oeste, además de los grandes campos cultivados de la región de Caen-Falaise, se descubre la Normandía de boscaje con los prados y campos de manzanos rodeados de vallas naturales.

El Cotentin

Desde la Hague hasta el Mont Saint Michel, desde el Valle de Saire hasta Mortainais los paisajes son muy diversos. Landas, marismas, prados y campos de cultivo están impregnados por el recuerdo de Barbey d'Aurevilly, escritor y periodista francés nativo de la provincia de la Mancha. Los pastos del País de Carentan, las escarpaduras del valle de la Vire y las colinas de Coutances son algunos de los paisajes que completan este bonito patchwork natural. Por fín, en la ladera de las últimas cimas meridionales, se extiende el pueblo de Mortain.

Los bosques de la provincia del Orne

Desde Domfront hasta Alençon, 25 000 hectáreas de bosques cubren los últimos contrafuertes del Macizo Armoricano que culmina a 417 metros de altura en Ecouves, en el corazón de un precioso bosque. Hayas, robles y pinos silvestres visten el granito y rodean los pueblos de la zona.

El Perche

Más al Este, se extiende el Perche con sus colinas y sus valles. Desde aquí salieron unas 300 familias para fundar el Canadá francés. De su pasado, el Perche conserva todavía muchas casas solariegas, de las cuales las más típicas se encuentran alrededor de Bellême.

El País de Argentan

Alrededor de Argentan se extienden ricos prados, unas tierras elegidas para la cría de caballos de carrera. El más famoso es el Haras National du Pin, creado por la demanda de Luis XIV que quería un "Versalles del caballo".

El Bocage Virois

Entre Vire, Saint Sever y Aunay sur Odon se suceden valles, cimas de granito y extensos paisajes que son la alegría de pescadores, campistas y excursionistas.

...la alegría de pescadores, campistas y excursionistas

El País de Auge

El País de Auge está compuesto por paisajes en los cuales se cruzan mesetas, laderas, a menudo abruptas, llamadas « picanes », valles y numerosos vallejos. Sus prados verdes, la belleza de los monumentos que la jalonan y las casas solariegas con paredes de entramados con sus techos de tejas rosas, sin olvidar la dulzura de su clima casi marino dan a este País un aspecto de paraíso terrestre.

La dulzura de su clima casi marino dan a este País un aspecto de paraíso terrestre

La Suiza Normanda

Debe su nombre a su relieve ondulado, sus laderas abruptas y sus gargantas. La Suiza Normanda es también una tierra de geología y de leyendas. En sus profundos valles pasan tranquilamente o fogosamente el río Orne y otros ríos. Las gargantas, los altos acantilados rocosos y las aguas vivas permiten la práctica de distintos deportes como el ski náutico, la pesca, la escalada, la canoa, el senderismo o la natación.