Estas rutas le invitan a disfrutar del momento. Al igual que los impresionistas, que abandonaban sus estudios para pintar in situ, visitará los lugares que les inspiraron. Podrá disfrutar de vistas impresionistas y comprender la historia de estas ciudades y pueblos estrechamente ligados al movimiento artístico.
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Giverny y sus alrededores, una visita obligada para los impresionistas
Giverny se descubre mejor a primera hora de la mañana, cuando la línea rosada del sol acaricia las flores del jardín de Monet y anima los estanques con sus reflejos. Enclavado a las puertas de Normandía, este pequeño pueblo de renombre internacional es un joyero de poesía, y sus alrededores ofrecen una experiencia de lo más inspiradora.
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Rouen y los meandros del Sena
Rouen es una de las capitales del Impresionismo. Sus callejuelas cargadas de historia, la extravagancia de su arquitectura y la variación de sus estados de ánimo fascinaron a Monet, Pissarro y Sisley y, tras ellos, a toda una escuela de pintores de sutil paleta.
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Viaje impresionista de Le Havre a Deauville
¿Quiere vivir los inicios de los impresionistas? Sitúese en los muelles de Le Havre, frente al mar, a primera hora de la mañana. Fue aquí, en 1872, donde Monet pintó su famoso lienzo Impresión, amanecer, que dio nombre al movimiento.
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Viaje impresionista por la Côte d’Albâtre
La fascinante belleza de los acantilados de tiza blanca, el juego de reflejos en el mar, por turnos tempestuoso y tranquilo… ¡está en la Costa de Albante! Morisot, Pissarro, Monet y Boudin cayeron bajo el hechizo de estos espacios naturales, que aún hoy se conservan.
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Auténtico viaje impresionista en Cotentin
Fue en los parajes salvajes de la región de Cotentin donde Millet extrajo la inspiración que desembocaría en el Impresionismo. Unos años más tarde, un puñado de pintores de vanguardia, como Boudin, Renoir y Signac, instalaron sus caballetes en esta región, entonces poco frecuentada por los artistas, y desarrollaron su paleta al aire libre.