Tenía ganas de descubrir el archipiélago de las islas Chausey, frente a Granville. Junto a Séverine y Alex, hemos optado por la aventura. Ian Wood trabaja en el sector de la pesca. Su otra pasión: el kayak. Nos lleva con él durante un día a Chausey para que vivamos a su lado su oficio de pescador y acompañarnos durante un paseo inolvidable por este pequeño trozo de paraíso normando.

Salida desde Granville hacia Chausey 

Yo soy Alex. No me costó convencer a Greg, Séverine y Alex (el otro) para que me acompañaran en esta aventura. La víspera de nuestra llegada, Ian nos ha informado de la hora y el lugar de nuestra cita: 10h00 cerca del muelle, bajo la lonja de Granville. Nos presenta a su equipo. Cada pescador se toma el tiempo de venir a saludarnos. Aprovechamos el tiempo que dura la carga del barco para observar las vistas, magníficas, de Granville.

A bordo, la comodidad es rudimentaria. Se trata de una larga embarcación metalizada, con fondo llano. En medio del material de pesca, entre las bolsas de ostras y de marisco, embarcan los kayaks. El capitán nos informa que la travesía dura una hora. La tripulación aprovecha para comer, charlar, y bromear en un ambiente distendido. Rápidamente, estamos en alta mar. Las primeras sensaciones e inspiraciones son tonificantes y huelen a iodo. Con la velocidad, el viento del noreste, viene a «acariciar vigorosamente» nuestros rostros. Las condiciones meteorológicas son perfectas, el sol nos acompaña. ¡Nos lo vamos a pasar de miedo!

Kayak vers les îles Chausey - Expérience

Inmersión en el mundo de la pesca 

A 15km de Granville, Chausey aparece. La tripulación se prepara. Se echa el ancla. Embarcamos entonces en una barcaza en la que se cargan las 12 bolsas de 500kg de marisco. Ian maniobra y su equipo se instala en las 4 esquinas de la barcaza con una pala. Al grito de «top», tiran las seis toneladas de marisco con un ritmo frenético. El esfuerzo es violento, los rostros se tensan, los hombres están agotados. Tenemos cita en un año para la recolección que se hará con la ayuda de un tractor durante la marea baja. Ian nos explica que este oficio evoluciona continuamente gracias a la mecanización. Sin embargo, algunas tareas siguen siendo manuales y físicas.

Nos vamos, a continuación, a recoger mejillones. El mejillón de bouchot se cría durante un año en pilotes de madera, los llamados bouchots, sobre los cuales se enrollan en espiral las redes que contienen las crías. Con Ian al mando, la grúa levanta las redes de mejillones uno tras otro con destreza. No hay tiempo que perder. Hay que acabar antes de que la marea vuelva a subir. Llegó el momento, para nosotros, de sacar los kayaks y de irnos a la aventura.

Descubrir el archipiélago en kayak con Ian 

Nos vestimos con los trajes de neopreno y los chalecos salvavidas. Cuando su trabajo se lo permite, Ian propone acompañarte. ¡En ese momento preciso, no hay que dudarlo ni un segundo y decirle que «sí» ! Ian nos da las consignas importantes. Las corrientes pueden ser peligrosas a veces. Hay que ser prudente y fijarse en puntos concretos para no perderse. De dos en dos, nos instalamos en los kayaks e Ian nos explica como posicionarse para evitar darse la vuelta y como coger el remo para que nuestros movimientos sean más eficaces. 

Ian nos cuenta su recorrido. Antes de ser pescador, era guía en la bahía del Mont-Saint-Michel. Apasionado del kayak, recorrió el mundo entero para enfrentarse con los ríos más bellos y peligrosos. Reconoce haberse asustado en varias ocasiones. Algunos años atrás, uno de sus amigos se lanzó a la aventura de la pesca y compró un barco y propuso a Ian asociarse con él. Para no dejar de lado su pasión, compagina su actividad de pescador con visitas de Chausey. 

Le hacemos un montón de preguntas sobre el archipiélago, su origen geológico, la vida acuática y la fauna local. Aislados, rodeados de islotes, cada golpe de remo nos acerca a lugares increíbles. Son las doce, el sol está muy alto, los rayos modifican los colores del agua. No tiene nada que envidiar a sus primas tropicales. Este azul cristalino es una invitación al baño, lo que hicimos sin dudarlo. ¡Estamos lejos del mundo y sienta muy bien!

Una elección de vida

A las 18h, ha llegado la hora de regresar. La marea sube, los islotes desaparecen. La travesía es más movida. El viento sopla más fuerte y hay que agarrarse. Ian nos contrata para limpiar los mejillones, que acabarán en nuestros platos unas horas después, mientras se encarga de abrir ostras y de servirnos una copa de vino blanco. Están riquísimas y frescas, pescadas hace algunos minutos, ¡una delicia!

Tenemos tiempo para comentar con la tripulación la dificultad y los riesgos de este oficio. Uno de los marineros nos cuenta que dejó su trabajo de enfermero para venir a trabajar aquí. No se arrepiente de su decisión. Reconoce que a veces se pone enfermo a bordo, sobre todo en invierno, cuando el mar está revuelto y que los ojos de buey de la cabina se sumergen bajo el nivel del mar. 

De regreso a Granville, nos vamos con algunas ostras y una bolsa de mejillones para la cena. Cansados, pero fortalecidos, paseamos a lo largo del dique, comentamos esta jornada increíble y estamos de acuerdo en decir que Chausey es uno de los lugares más bellos de Normandía.

Les îles Chausey

Situadas a 17 km de Granville, ¡las islas Chausey se componen de un archipiélago de 365 islotes con marea baja y de 52 con marea alta! A tan solo una hora en barco desde Granville, estas islas ofrecen un marco natural excepcional.

©Thib’sProd_LumièresMarinesProd

Datos prácticos

Ian Wood, Sea Kayak Mont Saint-Michel
Le Fougeray – 50530 Bacilly
Tel. 00 33 6.08.77.04.37  
kayaklabaie@orange.fr 
Contactar por mail preferentemente

Thomas Lenoir, mariscador de Normandía
lenoir-thomas.com


Los datos prácticos comunicados están sujetos a modificaciones. 

Ian Wood

Pescador y monitor de kayak

Apasionado de kayak y pescador, Ian te lleva de ruta en kayak para descubrir las islas Chausey y los oficios del mar.

Coasteering en la península del Cotentin

Coasteering en la península del Cotentin

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