Este hotel boutique se encuentra en el Manoir de la Salamandre, una residencia medieval del siglo XIV, a 50 m del mar y de los acantilados. La fachada presenta un fantástico bestiario y una galería de personajes misteriosos donde se codean mitos y símbolos alquímicos.
Distribuido en 3 plantas, este establecimiento ofrece habitaciones confortables y elegantemente amuebladas.