Rouen impresionista

Acurrucada en un meandro, la capital normanda siempre ha fascinado a los artistas. «Es tan bonita como Venecia» decía maravillado Pissarro. Sesenta años después Corot y Monet se ponen manos a la obra con su famosa serie sobre las catedrales pintando Vistas de Rouen desde la colina de Sainte-Catherine.

Rouen

Todo comenzó con los románticos. Géricault, originario de Rouen aprendió aquí todo sobre la anatomía de los caballos, animales muy presentes en su obra. Su amigo Delacroix recibió una fuerte influencia de la arquitectura gótica y de las obras maestras del museo. Los Ingleses realizaron maravillosas obras, como por ejemplo la Calle del Gran Reloj de Bonington considerada como la obra maestra de la litografía romántica o la maravillosa acuarela Rouen, fachada oeste de la catedral pintada por Turner. La nueva pintura se aprovechó de la existencia en Rouen de un entorno favorable con una burguesía rica y culta, coleccionistas expertos, críticos de arte eruditos o una galería de arte vanguardista. El Salón municipal de 1872 reunió obras de Monet, Sisley o Pissarro, la flor y nata de lo que todavía no era conocido como el impresionismo.

Los impresionistas pasaban temporadas con frecuencia en Rouen. Monet pintó el puerto, los veleros en el Sena y los barrios obreros surgidos de la revolución industrial. Sin embargo, esperó veinte años hasta que se atacó a la catedral. Su serie prodigiosa le valió el siguiente comentario de Cézanne : « Monet, es el mejor de todos nosotros. Debería estar en el Louvre ».

Desde su habitación del hotel que daba al Sena, Pisarro, multiplicó las diferentes visiones de los muelles y puentes, buscó los efectos de la lluvia y la bruma, probó la acuarela o se aventuró en la técnica del puntillismo; Gauguin paso cerca de un año pintando cuadro impresionistas. Sisley y Lebourg pusieron su caballete a orillas del Sena, en el lado de la Bouille y de Sahurs. Bajo la influencia de estos maestros se formó la « Escuela de Rouen ». La fiesta tuvo su momento culminante en dos exposiciones legendarias: la que reunió en 1907 a lo mejor del Fauvismo (Dufy, Matisse, Braque) y la que se organizó en 1912 en la isla de Lacroix, en la que Apollinaire dio una conferencia sobre el « Cubismo órfico ».

Contactos y enlaces útiles

> Oficina de turismo de Rouen

Rouen es una de las capitales mundiales del impresionismo. Está clasificada como « Ciudad de arte e historia ». La oficina de turismo propone un ruta impresionista.

Desde lo alto del Gros Horloge, tendrás unas vistas en 360º sobre los Tejados de casco histórico de Rouen que dejaron impresionado a Pissarro y sobre los pináculos góticos que le han dado el sobrenombre de la « ciudad de los cien campanarios » (Victor Hugo).

Qué ver / Qué hacer en Rouen

> El museo de Bellas Artes

El museo de Rouen ha sido uno de los primeros en mostrar al público obras impresionistas. Las salas impresionistas constituyen el punto central de la visita con obras, en ocasiones, muy importante de Degas, Renoir, Pissarro, Caillebotte o Dufy entre otros. Pero además se pueden encontrar obras de todas las escuelas del siglo XIX, que están maravillosamente representadas como por ejemplo el romanticismo con Géricault y Delacroix o la Escuela de la naturaleza con Corot y Huet, los pre-impresionistas con Jongkind, Boudin y Lépine y la Escuela de Rouen.

> La colina de Sainte-Catherine y la cornisa de Bonsecours

Ante vosotros tenéis el Sena, sus puentes, la ciudad alrededor de la catedral, las laderas alrededor (Flaubert las comparó con un anfiteatro) y la cercana isla de Lacroix. Este lugar inspiró a Corot y Monet para desarrollar, sesenta años después, su famosa serie de las catedrales, pintando Vistas de Rouen desde la colina de Sainte-Catherine.

> La catedral de Notre-Dame, emblema de Rouen

Leas maravillas que encierra la catedral, en particular sus bellas vidrieras, os recuerdan que en Rouen la pintura siempre cohabita con otras artes como la arquitectura, la escultura, la cerámica o el grabado.

Tras Bonington, Monet, durante dos temporadas, se enfrentó con esta obra maestra del arte gótico. Las Catedrales de Rouen fueron pintadas en su mayor parte desde el primer piso de una tienda de lencería femenina (hoy en día convertida en la oficina de turismo). Puso en marcha hasta 14 lienzos en su empeño por captar cada variación atmosférica. El resultado final es grandioso dando lugar en total a 28 vistas de la fachada. Clémenceau, gran admirador y amigo de Monet, habla de la « última perfección no alcanzada hasta la fecha »

> Pintar y comer como Monet

Iniciación a la pintura impresionista frente a la Catedral de Rouen, dónde Monet tenía su estudio en 1892. No se necesita saber pintar o dibujar . Un artista acompaña a cada participante para ayudarle a aprender la técnica del maestro. Con este mismo espíritu, también se puede tomar cursos de cocina según los libros de recetas dejados por Claude Monet. Puedes encontrar la información en la oficina de turismo.

> Le Gros-Horloge

La conocida calle del Gros-Horloge, idealizada por la litografía de Bonington, no ha perdido nada de su encanto de antaño ni de su animación comercial. Os dirige directamente al Gros-Horloge, representado continuamente por los acuarelistas ingleses y los pintores de la Escuela de Rouen. Visita el apasionante mueso del tiempo, instalado en la torre. Desde lo alto, tendrás unas vistas en 360º sobre los Tejados de casco histórico de Rouen que dejaron impresionado a Pissarro y sobre los pináculos góticos que le han dado el sobrenombre de la « ciudad de los cien campanarios » (Victor Hugo).

> El Palacio de justicia

El cuadro de Lemaître representa perfectamente la atmósfera que se respiraba en este magnífico tribunal renacentista cuando los hombres de ley lo recorrían, en especial el ilustre Corneille. La gran sala de los Procuradores pintada por Bonington sirvió de telón de fondo a la Enmienda honorable de Delacroix. En 1976, se encontraron, bajo el patio de honor del Palacio de Justicia, los restos de la Maison Sublime, el monumento judío más antiguo de Francia que era la única escuela de rabinos medieval conservara del mundo.

> El barrio Saint-Maclou

Otro discípulo de la Escuela de Rouen, Segers, se dedicó a representar la iglesia Saint-Maclou, una joya de estilo gótico y el “Aître Saint-Maclou”, un cementerio extraño. El arroyo de Robec todavía fluye a través de la pintoresca calle Eau-de-Robec, frecuentemente representada, sobre todo por Monet y Lebourg.

> El puerto, el muelle y los puentes.

Una paseo habilitado a lo largo del muelle permite descubrir uno de los paisajes que más han fascinado a los artistas como Bonington y Turner, Corot y Garneray, Jongkind y Lépine o Monet y Guillaumin. Pero el que más ha representado este paisaje es sin duda Pissarro. Su serie sobre el puerto de Rouen, que tiene más de 50 obras, merecería ser conocida tanto como la de las catedrales de Monet.