Honfleur y la Costa de Grâce

El puerto de Honfleur es el lugar de Normandía que más ha inspirado a los pintores y que podría ser considerado con justicia como la cuna del impresionismo. Lo cierto es que hay en el entorno muchos motivos para pintar como el estuario del Sena, los puertos y los muelles, la iglesia de Sainte-Catherine, las calles antiguas, la capilla de Notre-Dame, el faro del hospital o el astillero naval.

Honfleur

Desde los años 20, Honfleur atrae a pintores románticos, como Turner o Bonington, Isabey, Huet y Mozin. Posteriormente llegaron todos los paisajistas de la Escuela de la naturaleza.

En la zona alta de la ciudad, el albergue Saint-Siméon se convirtió rápidamente en el punto de encuentro de todos los pintores. Boudin hizo venir a Honfleur a todos sus amigos pintores y, durante quince años, organizó los encuentros en Saint-Siméon. Alrededor del trío que formó junto a Jongkind y Monet, podemos encontrar a muchos pintores como Courbet, Daubigny o Bazille entre otros, así como músico, poetas o literatos.

A dos pasos de aquí, Baudelaire, refugiado en casa de su madre, intenta escapar de los paraísos artificiales que le carcomen interiormente y retomar la escritura de Flores del Mal. Boudin, su vecino, le enseña con modestia, sus “Cielos hechos con pastel”. En su salón, de 1859, el poeta se entusiasma por esas Bellezas meteorológicas.

Honfleur atrae a pintores románticos, como Turner o Bonington, Isabey, Huet y Mozin.

« Honnefleu » no parará de atraer a los innovadores. Los lienzos pintados en Honfleur por Braque son todavía impresionistas, pero los pintados por Seurat y Signac son puntillistas. Siguiendo los pasos de todos estos genios surgió la « escuela» de Honfleur formada por nativos como Marais, Voisard-Margerie o Leclerc. Y como el arte no tiene fronteras, en Honfleur también naceránun músico, Satie, un humorista, Allais o una poetisa, Delarue-Mardus, entre otros.

A diferencia de Le Havre y Caen, casi totalmente destruida durante la segunda guerra, Honfleur tuvo la suerte de escapar a los bombardeos. Casi todos los lugares pintados por los artistas del siglo XIX quedaron intactos. Un itinerario por la ciudad permite descubrirlos fácilmente (disponible en la oficina de turismo).

Pocas casas y callejuelas escaparon a la mirada experta del pintor de forma que todo Honfleur quedó inmortalizado.

Un peregrinaje sobre los pasos de los impresionistas te acercarán sin duda al puerto viejo, a la iglesia o a la granja Saint-Siméon.

Casi todos los lugares pintados por los artistas del siglo XIX quedaron intactos.

Villerville-sur-mer

A partir de 1850, Charles Daubigny descubre la región siguiendo los consejos de Corot y se encapricha de este pequeño puerto costero, por debajo de la cornisa. Más tarde, Vuillard, Roussel y Dufy se instalan también en Villerville.

> Le parc des Graves

Bordeando la carretera, en la entrada de Villerville, se encuentra este bonito y pequeño parque sombreado, bien acondicionado, que se extiende hacia el mar. Un hermoso lugar para tomar el aire entre dos escapadas artísticas.

El espectáculo animado del ante puerto siempre ha atraído a los pintores.

Qué ver en Honfleur

> El museo Eugène Boudin

Situado en la calle de Homme-de-bois, frente a la antigua casa en la que vivía Boudin, el museo goza de unas bonitas vistas sobre el estuario. Instalado en el ayuntamiento, en sus inicios no tenía más de unas cincuenta obras pero se enriqueció pronto con el donativo que Boudin donó vivo a su ciudad natal: 53 obras personales y 17 provenientes de amigos. Desde entonces, las colecciones del museo se han enriquecido considerablemente ofreciendo un amplio panorama de la vida artística de Honfleur en el siglo XIX y principios del siglo XX. De todas las corrientes pictóricas, el pre-impresionismo es la mejor representada, con obras de Boudin y de sus amigos Courbet, Monet y Jongking. Hay también obras del nabí Valloton, de fauvistas como Dufy, Friesz, Marquet y Saint-Delis.

> El Mont-Joli y la costa de Grâce

El Mont-Joli y la costa de Grâce ofrecen dos magníficas vistas panorámicas, por un lado de la ciudad y del río, por el otro del estuario, hasta el mar. A partir de 1829, Corot y su amigo italiano Smargiarsi colocan sus caballetes juntos para pintar una vista del estuario. De regreso de la pesca, los marineros vienen a recogerse en la capilla Notre-Dame-de Grâce. Monet, Jongkind y « mamá » Fesser, su pareja, enfrentan su visión del edificio, en unos lienzos pintados con óleos o acuarela.

> El albergue Saint-Siméon

Tras rezar, los marineros bajan a tomar algo en la granja Saint-Siméon. En este albergue situado a medio camino, entre 1855 y 1870, tuvieron lugar los encuentros artísticos que tanto contribuyeron al nacimiento del impresionismo. Baudelaire se unirá a ellos en 1859 y escribirá su famosa Invitación al viaje. Monet pintó ahí algunas obras celebres, entre las que destaca el Carretón de mano, Carretera bajo la nieve en Honfleur y el almuerzo sobre la hierba, empezado en el bosque de Fontainebleau.

Hoy en día es un alojamiento de lujo, que ya no tiene nada que ver con la humilde casa representada por Corot, Monet, o el ambiente « campechano, alegre y amigable » que desprenden las obras de Boudin.

Sin embargo, con un poco de imaginación, tomando una copa, uno se puede sentir como Courbet, Jongkind o Bazille sentados alrededor de una mesa bajo los manzanos frente a una copa de sidra comiendo caballa preparada por la señora Toutain.

> El ante puerto, el viejo puerto, la “Lieutenance” y el barrio de l’Enclos

El espectáculo animado del ante puerto siempre ha atraído a los pintores. El corazón de la ciudad late en el barrio de l’Enclos. Después de Turner, todos los pintores – Monet, Boudin, Dubourg, Dufy…- querrán representar la « Lieutenance », y las casas, vestidas con pizarra, del dique Sainte-Catherine.

Los graneros de sal servían para almacenar la sal del impuesto de la “gabelle”. Hoy en día acoge exposiciones y conciertos.

La « Lieutenance » es un imponente edificio construido en el dique que, con sus torretas de las esquinas, protege el viejo puerto. Vestigio de un castillo del siglo XVI, era la residencia de un oficial del rey.

El puerto viejo, es el lugar más conocido de la ciudad. Creado bajo el reinado de Luís XIV por orden de Colbert, conservó un encanto muy especial bordeado por el dique Sainte-Catherine y sus altas y estrechas casas. Algunas tienen hasta siete plantas con únicamente dos ventanas en la fachada.

La galería Arthur Boudin: Un peregrinaje y una incursión en el arte actual. Fundada en 1898, se trata de la galería de arte más antigua de la provincia del Calvados que expuso a Eugène Boudin, al que siguieron los pintores del estuario.

> El barrio Saint-Léonard

Se trata del barrio en el que nació Boudin en 1824. Isabey representó la iglesia Saint-Léonard, con su campanario del siglo XVIII y su elegante pórtico ojival.

> El barrio Sainte-Catherine

El barrio más pintoresco de Honfleur. Se extiende alrededor de la iglesia de Sainte-Catherine y de su curioso campanario, emblema de la ciudad, construido de madera. Separado de la iglesia para evitar fragilizar la estructura, se hizo famoso gracias a Monet, Boudin y Jongkind, y más adelante gracias a Dufy y Friesz.

Las calles antiguas de los alrededores inspiraron a Boudin, Dubourg y Jongkind. Así la calle de los Lingotes, una de las más características del casco antiguo, conservó su pavimento y la mayoría de sus casas de entramados de madera.

> Paseos en alta mar

Ideal para captar los humores cambiantes de los elementos, las variaciones de colores relacionadas con los caprichos del cielo y del mar. Una incursión sobre el detalle.

Contactos y enlaces útiles

> Oficina de Turismo de Honfleur

Existe un pase que da acceso a los 4 museos de la ciudad: 9 € por adulto (disponible en la oficina de turismo)..

> Oficina de turismo de Villerville-sur-Mer